Benedicto XVI fue un gran sabio y nos dejó muchas enseñanzas. En sus casi ocho años al frente del Vaticano, Benedicto XVI visitó 24 países en cuatro continentes. Publicó tres encíclicas. La primera en 2006, “Deus Caritast Est”, en la que afirmó “Dios es amor, quien está en el amor habita en Dios y Dios habita en él”. “Salvados en la esperanza”, fue su segunda Encíclica, allí manifestó “No es un continuo sucederse de días del calendario sino el momento gratísimo de sumergirse en el océano del amor infinito”. La tercera, “Caridad en la verdad”, indicó, en referencia a la economía, que “la fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es el humanismo cristiano”.

Compartimos algunas frases, citas y reflexiones suyas que quedarán para siempre:

«El amor es la única fuerza capaz de cambiar el corazón del hombre y de la humanidad entera».

«No somos el producto casual y sin sentido de la evolución. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario».

“Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra”.

«La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana».

«Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan las fuerzas que puedan formar una comunidad y mantenerla unida».

«El libertinaje no es libertad, sino más bien el fracaso de la libertad (…) El yo absoluto, que no depende de nada ni de nadie, parece poseer realmente, en definitiva, la libertad. Soy libre si no dependo de nadie, si puedo hacer todo lo que quiero. Y precisamente esta absolutización del yo es degradación del hombre; no es conquista de la libertad.»

«La verdad no se determina mediante un voto de la mayoría».

«El mundo ofrece comodidad. Pero tú no estás hecho para la comodidad. Tú has sido hecho para la grandeza, para el Bien».

«Quien ha negado y sigue negando a Dios y, en consecuencia, no respeta al hombre, parece tener vida fácil y conseguir un éxito material. Pero basta raspar en la superficie para constatar que, en estas personas, hay tristeza e insatisfacción».

«Dejarse “llevar a la deriva por cualquier viento de doctrina” parece ser la única actitud en los tiempos actuales. Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos».

«La pureza del corazón es lo que nos permite ver».

«La persona humana encuentra su perfección en la búsqueda y el amor de lo que es verdadero y bueno».

«No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no se guarden a Cristo para ustedes mismos. Comuniquen a los demás la alegría de su fe. El mundo necesita el testimonio de su fe, necesita ciertamente a Dios».

«Quien pertenece a la verdad, jamás será esclavo de algún poder, sino que siempre sabrá servir libremente a los hermanos».

Deja un comentario!