Por Sathya Sai Baba

“Una indagación profunda revelará que, en este mundo,
nada iguala al amor,
ya sean actos de caridad o la realización de rituales sagrados
como la penitencia, sabiduría, pureza o la adhesión a la verdad
y a la cultura antigua (Sanathana Dharma)” . (Poema telugu)

¡Encarnaciones del Amor!

El objetivo principal de la vida humana es adquirir el conocimiento de sí mismo. Este es el verdadero Purushartha (meta de la vida). La vida humana encontrará la plenitud si se alcanza esta meta. La habilidad de distinguir entre lo permanente y lo transitorio, la habilidad de controlar los sentidos internos y externos, el anhelo por la liberación y el camino de la indagación, los cuatro (las cuatro cualidades auspiciosas), dependen de la devoción.

La palabra Bhakti (devoción), se deriva de la raíz “Bhaj”,
Que significa amor puro, inmaculado y altruista hacia Dios.

En este mundo no hay mayor virtud que el amor; el amor es verdad, el amor es rectitud y el amor es riqueza. Este mundo se ha originado en el amor, es sustentado por el amor y por último se funde en el amor. Cada átomo tiene su origen en el amor; existen en este mundo innumerables poderes, como el atómico, el campo magnético, etc; pero el poder del amor los trasciende a todos. La vida carente de fe y amor no tiene sentido y es inútil. El amor es vida para el hombre y el amor lo es todo en este mundo. Es del amor de donde emergen los cinco elementos (Pancha Bhutas); es el amor lo que resplandece con brillo en cada individuo, pero el hombre, incapaz de comprender el significado del amor, lo atribuye a las relaciones físicas. El amor de una madre hacia su hijo es Vatsalya (afecto), el amor que existe entre marido y mujer es Moha (apasionamiento), el amor que existe entre amigos y relaciones es Anuraga (apego), el amor hacia los objetos materiales es Ichcha (deseo), el amor en su totalidad, dirigido a Dios es conocido como Bhakti (devoción). Sólo el amor rodea y permea el mundo entero; nada puede existir sin amor ni siquiera por un momento, ya sean los seres humanos, los animales, pájaros o los insectos; este amor es la verdadera forma de Dios, sin embargo, el hombre hoy, está usando erróneamente este amor sagrado, desviándolo hacia el mundo efímero. Nunca subestimen el poder del amor; nuestros antiguos Rishis (sabios), llevando una vida de soledad en los bosques, podían vivir en armonía incluso con los animales salvajes, sólo por el poder de su amor. No hay nada en este mundo que el amor no pueda alcanzar; el amor puede, inclusive, ablandar la más dura de las rocas. Cuando el principio del amor se une en cada ser humano, se vuelve amor cósmico (Viswa Prema).

Fuente: Discurso del 28 de Julio de 1999

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