Desde que el hombre primitivo descubrió como encender el fuego, venciendo a la oscuridad y el frío, la humanidad se ha sentido fascinada por la fuerza y el poder de este elemento.

¿Quién puede resistirse a la tentación de perderse un instante en una cálida llama? Aquí te dejamos siete razones:
1- RELAJAR LA MENTE: observar el fuego, compenetrarse con las formas y colores de la llama disipa la mente, los pensamientos y ayuda a despejar las preocupaciones. Hazlo en un lugar cómodo donde pueda contemplarlo sin ruidos ni distracciones.
2- AMPLIAR LA PERCEPCIÓN: la meditación frente a una fuente de luz cálida como la de una vela -una vez que la mente se ha relajado- abre los canales de percepción que se encuentren obstruidos por cualquier razón. Sentado en un lugar iluminado con la luz de dos velas, repita en voz alta con el ritmo de cualquier mantra que signifique algo especial para ti. Descubrirá seguro ciertas soluciones alternativas para los problemas que creías eran definitivos.
3- LOGRAR MAYOR CONCENTRACIÓN: si te encuentras muy disperso con dificultades para finalizar una tarea, intenta quitar fuentes de energía que te distraigan, ruidos, desorden, luces fuertes… Relájate a la luz de algunas velas por unos minutos y retoma de nuevo tu tarea pasado este tiempo, usando ahora esta luz. Verás que es mucho más fácil terminarla.
4- LIMPIAR EL AMBIENTE: las velas desintoxican el ambiente de tinieblas energéticas, devolviendo al entorno armonía y calidez. Especialmente, si usas velas blancas ungidas con algún aceite de lavanda o limón.
5- CREAR UNA ATMÓSFERA ÍNTIMA: si deseas influir sobre el estado de ánimo, los deseos o los pensamientos de alguien, un recurso muy efectivo es recrear una atmósfera acogedora, romántica o caso hipnótica, con velas decorativas, esbeltas y de colores claros o pastel. Esto hará que las personas se sientan más cómodas y bajen sus defensas psíquicas.
6- REALIZAR RITUALES: la luz y la materia son energía. Puedes dirigir la mente hacia un fin determinado de un modo cuántico. Los saltos de energía que atraviesan el espacio y el tiempo pertenecen a este mundo y es allí donde las velas prestan su utilidad. Por eso es tan importante ser consciente de todo lo que hacemos en el ritual, ya que la energía y la intención deben ser aplicadas con gentileza y claridad en cada momento. Una vela encendida porque sí deja su energía sin voluntad.
7- GENERAR PROTECCIÓN: si sentimos desprotección, fragilidad, angustia, nada mejor que actuar inmediatamente encendiendo un velón blanco para llamar a los Seres de Luz solicitándoles su presencia protectora, de esta forma: “Seres de Luz,  acudan con en mi encuentro, quitándome de la Oscuridad, en su Luz envuelto estoy de infinita protección”.

Significado de los colores de las velas:

Vela blanca: Es el color de la armonía y de la concentración, encender una vela blanca ayuda a purificar el ambiente y a protegernos de las energías negativas. Están ligadas al bienestar y a la calma personal.

Vela amarilla: Las velas amarillas se utilizan para reforzar la seguridad en uno mismo y para que nuestra mente se abra a la creatividad. Además, propicia la buena comunicación en todos los niveles, desde el personal al espiritual, ayuda a obtener un mayor beneficio económico y que también adquiramos una mayor autoridad.
Vela naranja: Ideal para atraer las energías positivas y motivarnos a emprender nuevos proyecto. Sirven para unir la fuerza de las velas de los colores rojo y amarillo aumentando la lucidez y la paz.
Vela roja: Es el color de la sensualidad y el amor, tan enérgico que ayuda a triunfar y a superarnos. Aumentan el nivel de amor en las personas y nos dan vibraciones positivas.
Vela rosada : Además de ser el color de la unión y la amistad, las velas rosadas se utilizan para rituales destinados a la buena salud. Ayudan en el romanticismo, la concordancia y el bienestar físico.
Vela morada : Ayuda a despejar la mente y pensar de manera sensata, es color de los líderes y estimula la percepción psíquica.
Vela celeste : Ayuda a conseguir el autodominio de las emociones y propicia la comprensión y los acuerdos. Son necesarias para fomentar los vínculos entre los miembros de la familia y tener un mejor prospecto de lo que serán nuestros proyectos futuros.
Vela azul: Agudiza nuestros instintos y ayuda en las etapas de transformación. Son beneficiosas, porque nos dan momentos de sosiego ayudándonos a estar en una completa armonía con nosotros.
Vela verde: Es el color de la fortuna y la abundancia así como de la superación personal y la madurez. Hacen que alcancemos un mejor desempeño físico, intelectual, y una mayor sensibilidad y fuerza para poder seguir adelante con nuestras labores.
Vela marrón: Es ideal para conseguir ser tenaz y consolidar nuestros planes y proyectos. Ayudan en los deseos económicos.
Vela negra: Acabar con algo que nos hace daño. Sirve para dejar a un lado las malas vibraciones y deshacernos de las energías negativas que nos rodean o acabar con algo que nos hace daño.
Vela plateada: El color plateado simboliza la energía femenina de la luna se utiliza comúnmente en rituales de protección y para estimular la imaginación.
Vela dorada: Simboliza la energía masculina del fuego y del sol, se utilizan las velas de este color para rituales destinados a atraer la suerte y conseguir la victoria.
Vela violeta: sirve para renovar la energía, poder liberar el karma e incluso poder solucionar asuntos relacionados a la salud.
Vela lila: cumple labores similares a las mencionadas, pero se encuentra más fuertemente ligada al sentido de la vista.
Te invitamos a reflexionar sobre lo que está resonando dentro de ti en este momento. Elige entre estas cinco velas: la vela de la afirmación, la vela de la oración , la vela de la bendición, la vela de la gratitud y la vela de la meditación.