Por Sathya Sai Baba

Así como hay aceite en la semilla de sésamo, manteca en la leche, fragancia en la flor, sabroso jugo en la fruta, fuego en la madera, hay Divinidad en este vasto Universo. Lo Divino lo satura todo y está presente en cada ser. El Poder Divino interior es lo que permite al ojo ver y a los oídos oír. La creación entera es la expresión del Poder de la Voluntad de Dios. La Naturaleza (Prakriti) es una manifestación de la Divinidad Suprema (Paramatma). El hombre nace para manifestar y reflejar la Divinidad. Todos los componentes de la Naturaleza reflejan sus cualidades inherentes. El hombre también tiene que hacerlo, pero él no está reflejando su cualidad humana innata.

Cada uno debe dar suma importancia a la devoción y la disciplina; el deber sólo viene después de estas. Ustedes, los jóvenes (tanto varones como mujeres), son intrínsecamente muy buenos.

Sin embargo, les falta disciplina. Deben observar una buena disciplina.

No pierdan el tiempo, que es precioso y sagrado.

¿Cómo han de utilizar el tiempo de un modo útil? Tienen que seguir la senda ideal que refleja los Valores Humanos sagrados. No solo eso, sino que además deben inspirar y alentar a otros para que lleven una vida disciplinada. Hoy las personas no comprenden la disciplina.

Se sientan en una reunión y vitorean y aplauden cuando un orador dice algo para agradarlos. Esta es una absoluta pérdida de tiempo y energía. Cada segundo es valioso y debe ser bien utilizado.

El carácter es el principio vital más importante que debe asimilarse.

Este es un período dorado en su vida y, si malogran esta excelente oportunidad viviendo descuidadamente, arruinarán su futuro.

El árbol joven ha de cuidarse con mucha dedicación para que crezca correctamente. Se prestará correctamente y se convertirá en un árbol fuerte y prestará un buen servicio a la gente. Cualquiera sea el país al que pertenecen, el cultivo del carácter es esencial en todo momento. No hay tal cosa como el carácter norteamericano, el carácter ruso, y demás. El carácter es común a toda la humanidad.

Solo hay una casta, la casta de la Humanidad; un lenguaje, el lenguaje del Corazón; una religión, la Religión del Amor. Cualquiera sea el país del que provengan, cualquiera sea el idioma que hablen y el credo que profesen, deben mantener un carácter humano excelente.

El control de los sentidos es el sello distintivo del carácter Antiguamente los jóvenes mantenían un buen carácter. Si ustedes mantienen un buen carácter, la generación futura prosperará.

La santidad y la pureza individuales aseguran la santidad de la sociedad y el país. Cuando todos los países estén llenos de personas nobles, el mundo florecerá con paz y prosperidad.

Si ustedes dicen que el mundo no es un lecho de rosas sino un lugar de sufrimiento, la falla reside en ustedes, los que lo habitan.

Fuente: Discurso del 19 de julio de 1997.

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