Por Sathya Sai Baba

¿Han visualizado alguna vez a la forma cósmica de Dios? La tierra, el agua, el cielo, etcétera pueden ser vistos en ella. El universo está compuesto por cinco elementos y los mismos cinco elementos están presentes en ustedes. Por lo tanto, ustedes son encarnación de esa forma cósmica. Dios está en ustedes y en cada uno. Por eso, herir a otros equivale a herir a Dios. No critiquen ni encuentren faltas en otros. Amen a todos, sirvan a todos. Respeten y adoren a sus padres. Ellos constituyen la verdadera riqueza de sus vidas. Las bendiciones de sus padres les conferirán a ustedes salud y riqueza. Dios viene a ustedes por Sí mismo cuando ustedes aman y sirven a sus padres.

Pundarika solía visitar a diario el templo del Señor Panduranga. Un día, él estaba absorto en el servicio a sus padres y por eso no pudo visitar el templo. Por lo tanto, el Señor Panduranga Mismo vino a Pundarika. En ese momento, Pundarika estaba tocando los pies de sus padres. Como estaba ocupado sirviendo a sus padres, le pidió al Señor Panduranga que tomara asiento y esperara. Diciendo esto, él le pasó un ladrillo al Señor, porque no había sillas ni sofás en aquellos días.

Después de atender a sus padres, Pundarika ofreció los debidos respetos al Señor Panduranga. El Señor estaba inmensamente complacido con la devoción de Pundarika a sus padres y lo bendijo profusamente, diciendo: “Dios viene a ti por Sí mismo cuando tu conducta es buena. No hay servicio más grande que el servicio a los padres. Considera el servicio a tus padres como servicio al Señor”.

No necesitan ir a Dios pero deberían hacer que Dios venga a ustedes. Uno puede elegir a su esposa, pero no a sus padres. Sólo Dios selecciona a Sus padres. Deseo que ustedes obtengan las bendiciones de sus padres y establezcan un ideal para el resto del mundo. Hoy yo no veo que se les otorgue a los padres el respeto debido. Se acercan a ellos sólo en tiempos de necesidad y se los descuida más tarde.

Si sus padres no están convencidos acerca de los puntos de vista de ustedes, traten de explicarles la razón que hay tras ellos. Si les hablan con aspereza eso no los ayudará a comprender el punto de vista de ustedes. Estén calmados y escúchenlos con paciencia. Sólo entonces serán capaces de convencerlos. Traten de inculcar tales sentimientos sagrados

Discurso del 19 de Noviembre de 1998

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